relojes suizos Zenith

22/3/2017

Defy El Primero 21 La leyenda El Primero en la era de las centésimas de segundo


‹ Volver a la lista DEFY EL PRIMERO 21

Con un siglo y medio a sus espaldas, el fabricante de relojes suizo Zenith toma posiciones con firmeza en el tercer milenio, gracias a un nuevo movimiento de cronógrafo que indica las centésimas de segundo. Fiel a sus raíces legendarias, el Defy El Primero del siglo XXI hace gala de unas prestaciones excepcionales: un movimiento de fabricación interna certificado por el COSC que acciona una indicación de las centésimas de segundo por medio de una aguja central, con su dinámica firma, única y exclusiva, de una rotación por segundo. Con su sólida caja de titanio de 44 mm, el Defy El Primero 21 es la referencia de la máxima precisión. El cronógrafo fabricado en serie más preciso del mundo en 1969 se adentra en una nueva era.

Zenith, campeón reconocido de los cronógrafos de alta frecuencia gracias a su mítico movimiento El Primero, avanza a la ultraprecisión con el Defy El Primero 21. De décimas a centésimas de segundo: un salto cualitativo en prestaciones e ingeniería.

De 10 a 100: aumento espectacular de la velocidad

1969: Zenith realiza su contribución estelar a la saga de los cronógrafos con El Primero (nombre tomado del esperanto): un mecanismo de rueda de pilares automático integrado que late a la elevada frecuencia de 36.000 alternancias/hora (5 Hz), lo que le permite alcanzar una precisión certificada de cronómetro de décimas de segundo. Se trata del cronógrafo fabricado en serie más preciso del mundo hasta la fecha. El nuevo siglo trae nuevos récords basados en el mismo espíritu: Zenith multiplica las prestaciones del mecanismo en cuanto a velocidad. El Defy El Primero 21 indica las centésimas de segundo por medio de una aguja central y late a una frecuencia de 50 Hz, de modo que es 10 veces más rápido y más preciso que su ilustre predecesor. Los primeros frutos de una renovación estelar.

Precisión, velocidad y fiabilidad: en los modelos El Primero de 1969 y Defy El Primero 21 encontramos los mismos genes ganadores. La marca ostenta un palmarés de récord con 2333 premios de cronometría. La mayor diferencia reside en que esta nueva generación se ha desarrollado teniendo en mente la industrialización desde el principio. Diámetro de 32 mm en comparación con los 30 mm de su predecesor; grosor de 7,9 mm en lugar de los 6,50 mm originales; 203 componentes en lugar de los 278 de 1969. Funciones mecánicas más complejas ejecutadas por un número de piezas más reducido: al igual que sucede en las industrias de la automoción y la aeronáutica, el Defy El Primero 21 es el fruto de la ingeniería moderna y su dimensionamiento estadístico conjuga el dimensionamiento funcional con las capacidades de las máquinas, con un diseño que simplifica el montaje y un ajuste destinado al alcanzar el nivel más elevado de prestaciones y certificación.

En este modelo se introduce un movimiento El Primero totalmente renovado, que ofrece unas prestaciones superiores y viene equipado con nuevos órganos reguladores, además de con un mecanismo de control del cronógrafo patentado. Certificado como cronómetro por el COSC, este calibre contemporáneo, que mide las centésimas de segundo, proclama con orgullo su ambición: ser el más preciso del mercado. Tomando la esencia de las tecnologías modernas y la experiencia tradicional, combina el rico legado de Zenith con las innovaciones más vanguardistas en el campo de la relojería.

Arquitectura dual

Como representación de la firma estética, visible y audible, del nuevo Defy El Primero 21, su aguja de cronógrafo central da una vuelta entera a la esfera cada segundo. Esta lectura sencilla, inmediata y directa de las centésimas ofrece la oportunidad de capturar la realidad del segundo que se está midiendo.

La frecuencia alcanza un impresionante valor de 360.000 alternancias/hora, garantizando una precisión de centésimas de segundo, lo que supone un consumo energético 10 veces mayor que el original.

Otra característica exclusiva deriva de la determinación de evitar cualquier riesgo de que el cronógrafo interfiera con el buen funcionamiento del reloj: el Defy El Primero 21 está equipado por tanto con dos «cajas de engranajes» independientes: una para la hora y la otra para el cronógrafo. Cada una tiene su propia transmisión y sistema de escape y no existe embrague de acoplamiento.

Como tributo a sus históricas raíces, el volante del reloj oscila a la ya conocida elevada frecuencia de 5 Hz, las famosas 36.000 alternancias/hora que caracterizan desde 1969 a los cronógrafos El Primero. Como instrumento de precisión que ha sido siempre, el movimiento automático del reloj está certificado como cronómetro por el COSC y presenta una reserva de marcha de 50 horas, además de una autonomía de 50 minutos para el cronógrafo de las centésimas de segundo.

 

Cuando en 1865 Georges Favre-Jacot agrupó bajo el mismo techo la gama completa de profesiones de la industria relojera que entonces, por lo general, estaban repartidas entre varios talleres, el joven y visionario fundador de Zenith estaba creando la primera manufactura relojera industrial. Este espíritu de independencia y de integración de diferentes destrezas adquiere todo su significado en el nuevo movimiento El Primero 21, de fabricación interna y especialmente equipado con sus propias espirales patentadas. La gravedad, la temperatura y el magnetismo, enemigos declarados de la precisión, se neutralizan así por completo.

Las nuevas espirales desarrolladas por los ingenieros del grupo LVMH son el fruto de una tecnología patentada que es una absoluta novedad a nivel internacional. Las excepcionales propiedades físicas y mecánicas de esta espiral, con una matriz de grafeno, la hacen insensible a la temperatura y a la influencia de los campos magnéticos superando con creces la conocida norma de los 15.000 gauss y garantizando, por tanto, una precisión inigualable en todo tipo de condiciones de uso.

Además de su construcción integrada, su arquitectura de doble cadena y las excepcionales prestaciones cronométricas de sus nuevas espirales, el movimiento El Primero 21 presenta un mecanismo patentado de control del reinicio del cronógrafo, compuesto por tres núcleos y un exclusivo mecanismo de arranque que garantiza el reinicio simultáneo de los segundos, las décimas y las centésimas de segundo.

Este El Primero de nueva generación con doble barrilete acciona las agujas centrales que marcan las horas y los minutos, el segundero pequeño a las 9 horas, la aguja central del cronógrafo de las centésimas de segundo que recorre una escala en la circunferencia, un contador de 30 minutos a las 3 horas, segundos y décimas de segundo a las 6 horas, así como una indicación porcentual de la reserva de marcha del cronógrafo a las 12 horas. La cuerda manual, que funciona mediante una corona con dos posiciones (para la cuerda y para el ajuste de la hora) opera en ambos sentidos: en sentido horario para el cronógrafo y en sentido antihorario para el reloj. Para cargar al 100 % el barrilete del cronógrafo bastan 25 vueltas de la corona. Una masa oscilante calada, que muestra una estrella recortada, es la encargada de la cuerda automática monodireccional de la función de reloj.

Firma centesimal

El Defy El Primero 21 representa la nueva generación de cronógrafos Zenith, basados en una mecánica contemporánea dotada de una identidad visual, auditiva y dinámica sin precedentes.

Representa con orgullo la tradición de una manufactura con una dilatada experiencia en el campo de la cronometría, a la vez que incorpora los avances tecnológicos más recientes. Este savoir-faire se expresa a través de un impresionante diseño —con una caja de 44 mm de diámetro de titanio grado 5— inspirado en los modelos El Primero originales. Equipado con una corona acanalada y pulsadores de cronógrafo, la caja, de asas cortas, presenta un acabado donde se alternan pulido y satinado, mientras que la correa de caucho con inserciones de piel cuenta con un cierre desplegable de doble hoja.

La indicación de las centésimas de segundo crea un impacto visual inmediato: la escala del anillo interno del bisel, graduada de 0 a 100, se ve recorrida por una aguja espectacularmente rápida (una vuelta completa por segundo), marcando las centésimas de segundo del cronógrafo.

La esfera calada, rostro visible de la nueva gama Zenith, hace gala de una decoración elegante y muy contemporánea. Un segundero con punta en forma de estrella, agujas luminiscentes tipo bastón de gran tamaño e índices facetados: encontramos todas las características clave que identifican a El Primero, además de unos contadores que recuperan dos de los colores —azul y gris antracita— que adornaban el legendario cronógrafo de 1969.

Defy El Primero 21: la firma de una auténtica manufactura suiza y la promesa de que las innovaciones nunca terminarán.

Descubrir


go up